Opinión

El Presinfluencer y los fantasmas de su clóset: La urgencia de una Gran Coalición Nacional

Por Alberto Trombetta | La Argentina asiste a un experimento político sin precedentes, liderado por un mandatario que ha decidido gobernar para el algoritmo. Tenemos a un "Presinfluencer" obsesionado con relatar una realidad paralela que solo existe en las redes sociales, utilizando formas de una violencia inusitada para atacar, denigrar y silenciar a cualquiera que piense distinto. Pero mientras él se pierde en su mundo de likes, retuits y encuestas de dudosa procedencia, el país real sangra.

Por Administrador·
El Presinfluencer y los fantasmas de su clóset: La urgencia de una Gran Coalición Nacional
Si nos animamos a abrir "El Clóset de Milei", lo que caen son los muertos en el ropero de una gestión que prometió venir a purificar la política y terminó revolcándose en el barro más oscuro. Allí conviven los escándalos recientes como el caso Libra, las sospechas de novias "contratadas" para sostener una imagen de cartón frente a las cámaras, y las viejas (pero vigentes) acusaciones de candidaturas vendidas al mejor postor que mancharon su armado desde el día uno. Pero ese clóset no solo guarda bajezas faranduleras; esconde las políticas de un industricidio acelerado y un vaciamiento del Estado sistemático. Vemos una pérdida alarmante de la calidad institucional —coronada con el nombramiento de Cúneo Libarona en el Ministerio de Justicia— y un dispositivo represivo que no duda en moler a palos a los jubilados que reclaman por lo que les corresponde. Todo esto acompañado de un inadmisible odio hacia las personas con discapacidad, un grupo de laderos que se intoxicó hablando en contra de una casta que resultaron siendo ellos mismos, una asfixia financiera brutal y calculada para arrodillar a las provincias, y una política exterior que se reduce a jugar a ser el "lame Trump" del continente, entregando la soberanía con una obsecuencia que da vergüenza ajena y un jefe de gabinete que dice "deslomarse" mientras lo único que se le ven, son nuevas propiedades y lujos que no puede explicar cómo consiguió con un sueldo "congelado" hace más de 2 años. Y si rascamos en lo más hondo de ese ropero, nos encontramos con la oscuridad personal y esotérica que ya desnudaban los datos descabellados del libro El Loco. La desconexión con la empatía llega a niveles macabros: el hombre que dice hablar con perros clonados, el tipo que al parecer hasta dejó morir al hijo de Conan. ¿Se investigó alguna vez este tipo de situaciones en profundidad? Imaginen si alguien es capaz de semejante abandono y frialdad con su entorno más íntimo, ¿qué piedad le espera al pueblo argentino? Frente a esta tiranía de la crueldad y la irrealidad, la salida no puede ser la tibieza ni la especulación. Es imperativa y urgente la construcción de una Gran Coalición Nacional. Una oposición sólida, estructurada puramente sobre la base del justicialismo, que vuelva a poner el bien común, la creación de trabajo y la dignidad innegociable de las personas en el centro de la escena. Esta reconstrucción no vendrá de los sets de televisión. Debe ser articulada y liderada por los gobernadores afines a la idea justicialista. Son ellos, desde la gestión de sus territorios, quienes tienen la responsabilidad histórica de ponerle un freno al Presinfluencer y ofrecerle a la Argentina un proyecto de país real, productivo y verdaderamente humano.
Temas:
Milei
ropero
opinión
editorial
oposición
justicialismo