Rovelli alertó por la balcanización y entrega de Vaca Muerta al FMI
El economista Horacio Rovelli analizó las visitas del FMI, advirtió sobre la extranjerización de tierras y el modelo de impunidad para grandes capitales. Fuerte contraste con la UNViMe.
El economista Horacio Rovelli analizó el complejo panorama económico y político que atraviesa el país, poniendo la lupa sobre los recientes encuentros entre el gobierno de Javier Milei y las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI). Durante la entrevista, el especialista dejó definiciones categóricas respecto a lo que considera un plan sistemático para enajenar recursos estratégicos de la Argentina.
El FMI y la garantía de Vaca Muerta
Sobre la visita y las exigencias de Kristalina Georgieva, el economista señaló que el organismo internacional busca garantizar el cobro de los vencimientos del próximo año, estimados en casi veinticinco mil millones de dólares. Según su lectura, la intención de la Casa Rosada es utilizar los recursos hidrocarburíferos como aval y prenda de cambio.
No lo van a decir, pero van a Vaca Muerta casualmente para garantizar la deuda. Forma parte de la misma pantomima. La Argentina tiene con qué pagar y esa es la demostración que le hacen al Fondo.
Además, advirtió que el FMI avala esta maniobra para evitar auditar el multimillonario préstamo otorgado durante la anterior gestión, legitimando de esta manera un endeudamiento que no se tradujo en ninguna mejora de infraestructura o beneficio real para el entramado productivo del país.
Extranjerización de tierras y el peligro de la balcanización
Uno de los puntos más graves señalados por el especialista es el intento del Ejecutivo nacional de avanzar con la modificación de la Ley 26.737, que regula y limita la posesión de tierras rurales por parte de extranjeros. Rovelli alertó que este proyecto, próximo a tratarse en el Senado, abre la puerta a negocios ilícitos, lavado de dinero y a la pérdida directa de soberanía en zonas limítrofes.
Haciendo eco de las advertencias del sector agrario, el economista sostuvo que se busca una verdadera balcanización de la Argentina, donde provincias ricas en petróleo, cobre o litio terminen funcionando como enclaves independientes bajo el control de capitales foráneos. A este escenario de entrega se le suma la implementación del RIGI, el cual otorga beneficios extraordinarios sin siquiera obligar a liquidar divisas en el país tras el quinto año de inversión.
Algoritmos con personería jurídica
En el terreno de la desregulación absoluta, Rovelli apuntó contra la reforma de la Ley de Sociedades, impulsada por el área económica del Gobierno. La medida busca otorgarle personería jurídica a algoritmos, un mecanismo que permitirá la radicación de sociedades con domicilios electrónicos fantasmas radicados en el exterior, eludiendo así todo tipo de responsabilidad judicial y tributaria en territorio nacional.
Si el país pierde soberanía por esta modificación, le sacan toda la responsabilidad al empresario. Se hace responsable a un algoritmo sin sede social inscrita, dejando a la Argentina fuera de toda jurisdicción real.
El contraste: la cláusula de buen gobierno de la UNViMe
Hacia el final del análisis, se destacó un modelo de administración diametralmente opuesto impulsado desde San Luis. Se trata de las normativas aprobadas por la Asamblea Universitaria de la UNViMe (Universidad Nacional de Villa Mercedes), encabezada por su rector Marcelo Sosa.
Entre las modificaciones institucionales, resaltan la incorporación de principios de buen gobierno, la prohibición estricta de endeudamiento sin justa causa y la responsabilidad patrimonial del rector ante una eventual mala administración. Ante este dato, Rovelli fue contundente y trazó un paralelismo directo con la impunidad que impera en la política nacional.
El economista concluyó que este tipo de normativas, cimentadas en la transparencia y la rendición de cuentas, deberían replicarse de manera obligatoria en todas las esferas del Estado. De este modo, se obligaría a los funcionarios nacionales a responder con su propio patrimonio ante endeudamientos ruinosos, evitando que quienes vacían al país se retiren sin asumir las consecuencias.
