Romina del Plá: 'La reforma política busca privatizar las elecciones'
En una entrevista a fondo, la referente de la izquierda analizó el rumbo económico del gobierno, la proscripción electoral que impulsa el oficialismo y su visión de poder.

La dirigente del Partido Obrero y referente del Frente de Izquierda, Romina del Plá, brindó una extensa entrevista donde analizó el escenario político actual, las políticas del gobierno nacional y el rol que debe asumir su espacio frente a la crisis. En diálogo directo sobre la coyuntura, no escatimó críticas hacia el modelo económico y advirtió sobre la grave amenaza institucional que esconde el debate por la eliminación de las PASO.
El rol de la Izquierda como alternativa de poder
Ante la consulta sobre si la izquierda se limitó históricamente a ser una fuerza de oposición, Del Plá aseguró que hoy la mirada está puesta en prepararse para gobernar. Explicó que el Frente de Izquierda se ha consolidado como una alternativa real porque han sido consecuentes al momento de enfrentar las políticas de ajuste y poner el cuerpo en cada manifestación y reclamo popular.
Consideramos que la izquierda puede gobernar. Por eso estamos en un debate muy de fondo desde el Partido Obrero, contribuyendo sobre cómo intervenimos en esta etapa.
La ex diputada nacional insistió en que buscan salir del rol meramente contestatario para postular una reorganización integral del país bajo un gobierno de los trabajadores, rechazando enérgicamente la sumisión a los mandatos del Fondo Monetario Internacional y denunciando el endeudamiento constante de la Argentina.
Un modelo de negocios para empresas amigas
Del Plá fue lapidaria respecto al manejo del Estado por parte de la administración libertaria. Denunció una matriz de negocios diseñados a medida del sector privado. Según la dirigente, el desmantelamiento de organismos estatales no busca la eficiencia, sino transferir obligaciones y cajas esenciales a grupos económicos concentrados.
Es la entrega, el saqueo y el negocio privado a costa de los contribuyentes. El gobierno arma negocios para sus empresas amigas en cada nicho que privatiza.
Ejemplificó su postura remarcando que mientras se despiden trabajadores estatales de dependencias estratégicas, esas mismas funciones son tercerizadas de inmediato a firmas vinculadas al macrismo y a empresarios del círculo íntimo del gobierno, entregando soberanía y recursos naturales sin escrúpulos.
La reforma política: un intento de proscripción
Uno de los tramos más álgidos de la entrevista giró en torno al proyecto de reforma electoral. Del Plá alertó que la verdadera intención del oficialismo va mucho más allá de resolver las internas partidarias o ahorrar gastos estatales.
Explicó que la reforma busca instaurar un financiamiento privado sin límites, eliminando los aportes estatales que hoy garantizan un piso de equidad para la difusión de ideas. Esta medida, aseguró, dejará la política en manos exclusivas de los grandes sectores económicos y de las estructuras tradicionales que hoy usan los recursos del Estado en beneficio propio.
Esta reforma política es tremendamente proscriptiva. Tiene como objetivo privatizar el proceso electoral y hacerlo solamente partícipe para un puñado de fuerzas.
Además, cuestionó duramente el aumento exponencial de los requisitos legales para conformar partidos políticos, pasando de exigir cuatro mil a diez mil afiliaciones en los principales distritos, lo que consideró un plan sistemático y deliberado para eliminar del mapa a la oposición más radicalizada y combativa.
La polémica por los símbolos patrios
Sobre el cierre de la nota, la dirigente respondió a una inquietud del público acerca de su postura frente a los símbolos patrios y el canto del Himno Nacional. Con total contundencia, diferenció el respeto genuino por la nación de la hipocresía política que se respira en los pasillos del poder.
Estoy en el Congreso Nacional lleno de tipos que venden al país todos los días pero se hacen los efusivos cantando el himno. No lo canto porque no comparto con ellos esa defensa del país.
Para concluir, reafirmó su postura internacionalista, aclarando que los problemas de la clase obrera no tienen fronteras, pero subrayó que ante el sometimiento imperialista, la izquierda es la primera fuerza en la calle dispuesta a defender los recursos soberanos del pueblo argentino.
