Raúl Castells: "Milei es un cadáver político y pedimos su renuncia"
En un mano a mano con Alberto Trombetta, el dirigente social trazó un paralelismo entre el gobierno libertario y la dictadura. Alertó sobre el hambre, criticó a la CGT y apuntó al periodismo hegemónico.

El dirigente social y líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, protagonizó una entrevista incendiaria en Hablemos de Política, bajo la conducción de Alberto Trombetta. Durante el diálogo, el referente no se guardó nada: trazó un crudo diagnóstico de la crisis socioeconómica que atraviesa el país, arremetió contra la cúpula sindical por su inacción y apuntó sus cañones directamente contra el presidente Javier Milei, exigiendo su dimisión.
En el inicio de la charla, Trombetta destacó la histórica lucha de Castells por los sectores vulnerables y marcó la cancha analizando las fracturas internas del gobierno nacional. El conductor subrayó que el oficialismo enfrenta un escenario de turbulencia donde aliados clave comienzan a tomar distancia, sugiriendo que la gestión libertaria transita un camino de desgaste profundo ante el malestar social.
"Un cadáver político" y la exigencia de renuncia
Lejos de los eufemismos, Castells fue letal al definir la figura del actual mandatario y advirtió sobre el clima de tensión que se respira en las calles.
"Ya se dan cuenta que acompañar eso es acompañar el ingreso al cementerio. Estamos en presencia de un cadáver político que está al frente del Poder Ejecutivo pero que ya ha perdido consenso, autoridad y respeto popular, y no está en condiciones de seguir gobernando", sentenció el dirigente.
En la misma línea, redobló la apuesta y anticipó una serie de movilizaciones en puntos neurálgicos como Santa Fe, La Matanza y Lomas de Zamora, con un objetivo innegociable: el adelantamiento de los comicios.
"Esto ya está terminado. Nosotros no aceptamos hasta el 10 de diciembre de 2027. Planteamos que se adelanten las elecciones, que esté la renuncia ya de Milei. No se aguanta la situación económica ni la situación social. Si no está este mecanismo, esto termina en un estallido social y después que no vengan a llorar. Acuérdense de 2001", disparó Castells.
El fantasma del estallido y el hambre en las calles
Trombetta coincidió en la gravedad del panorama, remarcando que el país va camino a una situación muy compleja, donde el hartazgo social traerá aparejadas consecuencias difíciles de contener. En respuesta, Castells describió postales desgarradoras de la cotidianidad urbana.
"Hay que ver las colas en pleno Buenos Aires, en Constitución o en Once, de cuadras y cuadras de gente haciendo fila para llevarse un plato de comida que nunca pasa de ser un guiso", detalló el dirigente social, comparando las actuales políticas gubernamentales con los momentos más oscuros del país: "Esto solamente es comparable a las dictaduras militares de Aramburu, Onganía o Videla. Esto es la misma política, y peor inclusive desde el punto de vista económico".
Contra la CGT y los periodistas "ensobrados"
El silencio de las centrales obreras tampoco pasó desapercibido en el análisis. Castells denunció sin tapujos los motivos por los cuales, a su criterio, aún no se ha desatado una rebelión popular a gran escala.
"Solamente no ha estallado esto por el nivel de sobornos que hay a dirigentes de centrales sindicales y algunos dirigentes sociales para que esto no estalle", acusó duramente.
Sobre el final de la entrevista, el tono de la charla derivó hacia el rol de los medios de comunicación. Castells elogió la dignidad y honestidad de Trombetta frente a lo que denominó "periodistas ensobrados", nombrando explícitamente a Jonatan Viale.
Trombetta recogió el guante con rapidez y contundencia, marcando una tajante diferencia ética y profesional. "Jonatan Viale tiene precio, porque además él desde la cuna recibió eso", afirmó el conductor, dejando en claro su postura frente a ciertos operadores mediáticos y cerrando una nota de altísimo voltaje político.
