Julio Bárbaro: "Milei no termina su mandato y Cristina fue igual"
En una charla exclusiva con Alberto Trombetta y Sebastián Isaac, el histórico dirigente peronista analizó la crisis política, criticó al gobierno actual y al kirchnerismo, y reveló intimidades sobre Néstor Kirchner.

El pronóstico explosivo sobre Javier Milei
En una profunda entrevista conducida por Alberto Trombetta y Sebastián Isaac, el histórico dirigente peronista Julio Bárbaro analizó sin filtros la realidad nacional y dejó una sentencia que sacude el tablero político: el actual presidente no finalizará su gestión.
"Milei no termina su mandato", sentenció Bárbaro ante la consulta de Alberto sobre el rumbo del país. Según el analista, esta interrupción no se dará por presión popular, sino por una profunda crisis interna en el oficialismo. "Internamente ya tiene un quiebre y está determinado por cuestiones personales de él", explicó, comparando la situación con la de Donald Trump en Estados Unidos, donde ciertas decisiones extremas terminan volviéndose en contra de los propios intereses de quienes los apoyan.
Además, Bárbaro fue muy crítico respecto a la política exterior del gobierno libertario, calificando de "payasada" y de "sin rumbo" las actuales gestiones diplomáticas, especialmente los conflictos innecesarios con Brasil y Uruguay, y las torpezas geopolíticas en relación a China y el swap.
La crítica al sectarismo: de Milei a Cristina Kirchner
A lo largo de la charla, Sebastián Isaac profundizó sobre la afinidad entre figuras internacionales de derecha y Javier Milei. La respuesta del invitado fue contundente respecto al estilo de conducción política basado en la obediencia debida.
"La política cuando busca el sometimiento, Milei es lo mismo que Trump. Y desgraciadamente tenemos que hacer autocrítica porque Cristina fue igual. El kirchnerismo solo se construyó sobre los obedientes a Cristina", disparó Bárbaro.
Para el dirigente, cuando la política se reduce a los aplaudidores, deja de ser una herramienta de transformación y se convierte en una secta. En este punto, Alberto trajo a la mesa la situación del peronismo actual, momento en el cual Bárbaro reflexionó que hay instancias donde, si un dirigente no sabe retirarse a tiempo de la centralidad, pierde la dignidad y termina dañando el armado.
Néstor Kirchner y la concepción del dinero como poder
Uno de los momentos más ricos del diálogo se dio cuando Alberto recordó la época en que Bárbaro fue titular del COMFER durante la presidencia de Néstor Kirchner. Al recordar al expresidente, el invitado destacó algunas virtudes como el desendeudamiento y la firmeza frente al Fondo Monetario Internacional, medidas que luego fueron dilapidadas, según su visión, por el gobierno de Mauricio Macri.
Sin embargo, marcó una profunda diferencia filosófica que mantenía con Néstor en extensas discusiones a puertas cerradas.
"Yo discutí con Néstor. Él creía que la esencia del poder era el dinero, y yo le decía que la esencia del poder era el prestigio. Me pasé noches discutiendo esto", confesó Bárbaro.
Esa obsesión por la caja, apuntó el entrevistado, es la misma que hoy observa en dirigentes como Sergio Massa o Mauricio Macri, a quienes acusó de darle mayor importancia a los negocios personales que al país. "Los enriquecidos de la política son los traidores de la política", sentenció el exfuncionario.
El mensaje de esperanza y el rol del Papa Francisco
Hacia el final de la entrevista, Alberto y Sebastián recordaron los encuentros de Julio Bárbaro con el Papa Francisco en el Vaticano, destacando la figura de Jorge Bergoglio como la antítesis de la política basada en el dinero y el egoísmo.
Para Bárbaro, Bergoglio representa la trascendencia, la idea de que la vida tiene un sentido colectivo. En un mundo donde las ideologías parecen haberse diluido y la concentración económica margina a los más humildes, la religión y la fe ocupan un lugar central para reconstruir el tejido social roto.
Ante la inminente agenda internacional del Sumo Pontífice, el dirigente peronista concluyó con una reflexión que resonó fuertemente: "Lo que ha logrado Francisco es instalar la religión en el centro de la sociedad. Va a movilizar una sociedad que necesita recuperar lo más importante. La esperanza que la política le niega, la fe le devuelve".
