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Horacio Rovelli: El plan económico es un saqueo a los argentinos

El reconocido economista analizó el actual rumbo del país y lanzó una dura advertencia sobre las dramáticas consecuencias sociales de las políticas de ajuste sistemático.

Por Administrador·
Horacio Rovelli analizando la situación económica en una entrevista

El brutal ajuste sobre los trabajadores y jubilados

En un profundo diálogo con Alberto Trombetta, el especialista económico Horacio Rovelli desmenuzó las políticas implementadas por el gobierno nacional. Fiel a su estilo directo, no anduvo con rodeos a la hora de calificar el modelo en curso. "No estamos frente a un plan de estabilización, estamos frente a un plan de saqueo planificado", sentenció el analista. Según su perspectiva, el celebrado superávit fiscal se sostiene única y exclusivamente sobre el congelamiento de los haberes jubilatorios, la paralización total de la obra pública y la fuerte pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Rovelli explicó que esta matriz económica asfixia al mercado interno, llevando a miles de pequeñas y medianas empresas al borde de la quiebra absoluta.

Concentración de la riqueza y fuga de capitales

Otro de los ejes centrales de la entrevista giró en torno a los verdaderos beneficiarios de estas medidas estructurales. El economista detalló cómo la desregulación financiera y las nuevas normativas están diseñadas a medida para los grandes grupos económicos concentrados y los sectores extractivistas transnacionales. "Están armando un andamiaje legal para llevarse nuestras riquezas sin dejar un solo dólar genuino en las reservas del Banco Central", advirtió. Para Rovelli, el modelo actual repite las peores recetas financieras de la historia argentina, facilitando una fuga de capitales que dejará al país fuertemente endeudado y con una matriz productiva completamente desmantelada a mediano plazo.

La necesidad de recuperar el rol del Estado

Sobre el final de la charla, se planteó el interrogante sobre las alternativas posibles frente a la profunda crisis social e industrial. El especialista fue categórico al afirmar que la única salida viable requiere de un Estado presente e inteligente que planifique el desarrollo nacional. Sostuvo que es imperioso recuperar el control sobre el comercio exterior y direccionar el crédito hacia la producción real y no hacia la especulación financiera de cortísimo plazo. Para concluir, dejó un mensaje contundente sobre el rol de la dirigencia y el futuro de la sociedad: "Si no se construye una alternativa sólida que defienda el trabajo argentino y la soberanía nacional, el daño estructural será muy difícil de revertir para las próximas generaciones".