Fuerte crítica de Ricardo Alfonsín a Milei y al rumbo de la UCR
El dirigente radical analizó la política nacional, cuestionó el accionar oficial en Malvinas y pidió que el peronismo lidere un frente opositor.

En una profunda charla de análisis político, el exembajador Ricardo Alfonsín no se guardó nada al momento de evaluar el presente de la Argentina. Durante la entrevista conducida por Alberto y Sebastián, el dirigente histórico desmenuzó las políticas del actual gobierno, cuestionó con dureza el posicionamiento de la Unión Cívica Radical y le dejó un contundente mensaje al peronismo de cara al futuro.
El modelo actual y la entrega de soberanía
Ante la consulta introductoria de Alberto y Sebastián sobre la compleja realidad económica, Alfonsín fue tajante al describir el rumbo de la gestión nacional. Para el dirigente, el oficialismo avanza con necedad y sin medir las consecuencias sociales.
"Están empecinados en continuar con estas políticas. Los ajustes que prevén son terribles y la situación económica se va a complicar. Es como hablar con la pared, son necios."
El diálogo subió de tono cuando Alberto y Sebastián introdujeron la cuestión de las Islas Malvinas. Alfonsín consideró que las recientes posturas diplomáticas responden a una conveniencia política y no a una convicción real.
En este sentido, aseguró que todo forma parte de una impostura e improvisación total, advirtiendo que el gobierno permite un avance sobre la soberanía en el Atlántico Sur y en Tierra del Fuego. Remarcó que esta actitud será una constante irreversible hasta el último día de mandato del actual presidente.
El rol del peronismo y el armado opositor
Al debatir sobre el surgimiento de dirigentes externos a la política tradicional, un fenómeno señalado por Alberto y Sebastián, Alfonsín subrayó la necesidad urgente de construir una alternativa republicana, democrática y con sensibilidad social.
"La principal responsabilidad para construir una alternativa que pueda ganarle a este proyecto es del peronismo. El único que puede convocar a un frente de esa naturaleza es el peronismo."
Cuando los conductores le insistieron en su participación activa en el armado político, Alfonsín reclamó grandeza y apuntó a las tensiones en la oposición. Señaló que si las figuras centrales dejaran de enfocarse en las diferencias internas, se lograría unificar un gran movimiento para reconstruir el país.
Fractura con el radicalismo y el PRO
Uno de los momentos más reveladores llegó cuando Alberto y Sebastián le pidieron marcar las diferencias conceptuales entre el verdadero radicalismo y el PRO, espacio al que un sector de la conducción partidaria actual apoya fervientemente.
El exembajador fue categórico al distanciar sus ideales del liberalismo económico. Explicó que el Estado debe intervenir para dotar de funcionalidad solidaria a la economía y proteger a la clase media, la salud y la educación pública, premisas que hoy se buscan desmantelar.
"Se han apoderado del partido un grupo de dirigentes que nada tienen que ver con nuestra historia. Si se corrieron a la derecha, háganlo, ya la historia los juzgará."
Finalmente, Alfonsín dejó claro que el Estado que se pretende eliminar es precisamente el que garantiza el progreso de los sectores populares, un rol que consideró irrenunciable dentro del marco de la Constitución.
