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Cristian Desideri contra Milei: "Va a ser la ley de la selva"

El ex ministro de Producción santafesino criticó duramente las políticas económicas nacionales, alertó sobre el industricidio y el beneficio al círculo rojo.

Por Administrador·

El modelo económico impulsado por el gobierno de Javier Milei continúa generando fuertes repercusiones en el arco político e industrial de la República Argentina. Durante su participación en el programa Hablemos de Política, conducido por Alberto Trombetta, el ex ministro de Producción de la provincia de Santa Fe y actual titular del Foro Reflexión, Cristian Desideri, realizó un profundo y lapidario análisis sobre el rumbo de la gestión nacional, alertando sobre un escenario de desindustrialización feroz y un esquema de acumulación para pocos.

El blindaje al círculo rojo y la asfixia estatal

Uno de los ejes centrales de la entrevista giró en torno al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las flexibilizaciones impositivas orientadas al sector corporativo. Desideri planteó un interrogante fundamental frente al retiro de los ingresos públicos: el origen de los fondos para sostener las estructuras básicas de la Nación.

"El Estado tiene recursos que provienen de las empresas o del consumidor final a través de impuestos como el IVA. Al otorgar exenciones impositivas por 30 años a través del RIGI, la pregunta inicial es de dónde van a salir los recursos para que el Estado pueda invertir en educación, infraestructura y coparticipación federal".

En este sentido, advirtió sobre las graves consecuencias sociales del corrimiento absoluto de la gestión pública en materia de regulación y asistencia, definiendo el panorama futuro como una situación de desamparo insostenible para las economías regionales y los ciudadanos de a pie.

"Si el Estado ya directamente se retira absolutamente de todo, es evidente que esto va a ser la ley de la selva".

Industricidio y parálisis económica

Frente al planteo sobre el recorte brutal de recursos a las provincias, que profundiza la crisis en distritos que dejaron de percibir fondos multimillonarios por parte de la Nación, Desideri coincidió en que los números oficiales del sector privado demuestran un derrumbe generalizado. Según explicó el dirigente, la paralización es evidente: no se inaugura una sola obra pública, hospital ni empresa, sino que la realidad diaria marca cierres sostenidos y una aguda contracción de la actividad productiva.

El ex funcionario remarcó que instituciones como la Unión Industrial Argentina (UIA) y diversas cámaras de comercio exponen permanentemente esta caída, dejando en claro que el modelo libertario solo beneficia a los sectores hiperconcentrados.

"No hay ningún sector, salvo la intermediación financiera, la minería y la producción extractivista, que sea rentable. Ni siquiera la agroganadería tiene rentabilidad homogénea; la tiene en la zona núcleo, pero para aquellas localidades a más de 500 kilómetros de los puertos, hoy el modelo no es competitivo".

Para graficar este desplome, Desideri adelantó que en los próximos días presentará un informe detallado sobre la desindustrialización en el histórico y potente cordón industrial del Gran Rosario. Como ejemplo directo del feroz industricidio en curso, mencionó el reciente cierre de la última planta de caucho sintético de la región, un síntoma gravísimo de cómo el país pierde su soberanía e industrias estratégicas.

La planificación como herramienta de rescate

Como contracara al modelo del oficialismo nacional, el actual titular del Foro Reflexión propuso recuperar la visión estratégica y el rol presente del Estado. Para ello, anunció la puesta en marcha de un ciclo de análisis político y de planificación, con el objetivo de reunir experiencias de gestión concreta y pensar una salida a la profunda crisis actual.

El espacio contará con la participación de diferentes ex gobernadores que compartirán sus perspectivas de manera virtual, libre y gratuita. El ciclo será inaugurado por Francisco Paco Pérez, ex mandatario de Mendoza, buscando revalorizar la idea de que la planificación estatal no es una mala palabra ni una carga, sino una herramienta técnica y política indispensable para el verdadero desarrollo integral de la Argentina.