La Rosca

Vilma Ripoll destrozó a Milei y la CGT: "Tienen que dejar de boludear"

En un mano a mano picante con Alberto Trombetta, la dirigente apuntó sin filtro contra el plan económico del gobierno, el rol de los bancos y la pasividad sindical. Advirtió sobre un clima social similar al del 2001.

Por Administrador·

En una nueva y explosiva emisión del programa Hablemos de Política, el conductor Alberto Trombetta dialogó a fondo con la histórica dirigente política Vilma Ripoll, quien no se guardó absolutamente nada. En un análisis crudo de la realidad nacional, apuntó sus cañones contra el presidente Javier Milei, la pasividad de la conducción sindical y el rol de los bancos en plena crisis económica.

El dardo a la CGT y la falta de reacción

Uno de los momentos más tensos de la entrevista se dio al analizar las recientes movilizaciones y el rol de las centrales obreras frente al ajuste. La dirigente fue implacable con la Confederación General del Trabajo, a la que acusó de inacción y de ser cómplice por omisión frente al sufrimiento de los trabajadores asalariados y desocupados.

"Se necesitaría que la CGT no boludee, se necesita que haga un paro general hasta quebrarle algunas de las medidas que hace el gobierno. Me daba vergüenza ajena verlos ahí, le pusieron una valla y listo, frenó la CGT. No tienen huevos", disparó sin filtros.

"Milei está loquito, pero para un solo lado"

Al abordar la figura del presidente de la Nación, la referente utilizó una analogía con su experiencia trabajando en psiquiátricos, asegurando que las políticas actuales tienen una clara direccionalidad a favor de los sectores más concentrados de la economía y no son simples errores de gestión.

El primer desquiciado es Milei, que no sabe ni dónde está ni qué piensa, remarcó con dureza. En la misma línea, profundizó sobre los beneficiados del modelo económico libertario, señalando directamente al sector financiero y a los grandes empresarios formadores de precios.

"Los delirios que tiene no le evitan trabajar para los ricos, es una cosa escandalosa. Le da a Galperin las exenciones impositivas más importantes del país. Está loquito pero para un lado, no para cualquiera ni para el lado de la gente."

La advertencia: sombras del 2001

El diálogo también giró en torno a la asfixia económica que sufren las familias endeudadas, los jubilados y las PyMEs, advirtiendo sobre el cierre masivo de pequeñas y medianas empresas. Ante este panorama, se trazó un paralelismo inevitable con la crisis que derivó en la caída del gobierno a principios de siglo. Se coincidió en que el límite de la tolerancia social está cada vez más cerca de romperse.

La dirigente recordó las acciones de los deudores bancarios hace más de dos décadas y lanzó una advertencia letal para la gestión actual y los sectores financieros que, según ella, exprimen a los ciudadanos con intereses impagables mientras el Estado mira para otro lado.

"Ya la gente sabe cómo se hace, así que se cuiden estos. Llegó un momento en que la gente se hartó, se reventó los bancos y después fue y volteó cinco presidentes en una semana", sentenció de manera contundente.

El genocidio silencioso de los jubilados

El desfinanciamiento de la salud pública y los recortes en el PAMI también tuvieron un lugar central en la entrevista. Al referirse a la situación de la tercera edad, las definiciones fueron lapidarias y describieron un panorama de abandono estatal absoluto que pone en riesgo la vida de miles de personas mayores.

Se están muriendo porque se niegan a tener ninguna política de salud, explicó al detallar cómo el organismo recorta medicamentos, turnos y prótesis. Aseguró que esta política de ajuste constante sobre el sector más vulnerable representa un verdadero genocidio silencioso, convocando finalmente a una gran marcha nacional de protesta para frenar las políticas de ajuste.