Primicia: Detienen a Cristian Becher, pieza clave en la causa Molino Fénix
El fiscal José Olguín confirmó en exclusiva la detención del empresario, apuntado como partícipe necesario para lavar el dinero extraído de las arcas públicas mediante empresas fantasma.

El fiscal José Olguín en diálogo con Alberto Trombetta, brindando detalles exclusivos sobre la detención de Cristian Becher.
En una jornada judicial que sacude los cimientos políticos de San Luis, el fiscal José Olguín confirmó en exclusiva la detención del empresario Cristian Becher. En diálogo con Alberto Trombetta, el magistrado brindó detalles escalofriantes sobre la operatoria que desangró las arcas del Molino Fénix mediante la emisión de facturas apócrifas y la triangulación de cheques millonarios.
Allanamientos y la caída del eslabón final
La detención de Becher se concretó tras dos allanamientos exhaustivos: uno en una estación de servicio ubicada en calle Pringles y otro en la embotelladora de agua CDA. Según el fiscal, el empresario es el titular de estas firmas, siendo considerado una pieza fundamental para la consumación del delito de lavado de activos y fraude al Estado.
"Se procedió a la detención de Cristian Becher porque entendemos que es partícipe necesario en los actos de administración fraudulenta que llevaron adelante los imputados Anabela Lucero, Joaquín Beltrán, Escarel y Torres", afirmó el fiscal.
La ruta del dinero y las empresas fantasma
El modus operandi que investiga la fiscalía expone una red de siete empresas truchas y cinco personas físicas, todas bajo la lupa del ente recaudador. Olguín detalló que estas firmas fantasma generaban facturación por gastos inexistentes del Molino Fénix. Los cheques emitidos terminaban indefectiblemente en manos de Becher, quien los inyectaba en el circuito legal.
El empresario utilizaba esos fondos del Estado para cancelar obligaciones comerciales propias. De esta manera, se consolidaba el blanqueo de los capitales sustraídos a la provincia, borrando el rastro de la corrupción.
"Él era el eslabón último de sacar la plata. Al pagar cuentas propias, lo que hacía era lavar el dinero. Estamos convencidos de que en el camino se dividían parte de esa plata con los otros imputados", sentenció contundentemente Olguín.
Clientelismo y destrucción de pruebas
La investigación también revela cómo los recursos del Molino Fénix y la Casa de la Música se desviaron burdamente hacia el proselitismo. Los propios empleados relataron ante la justicia que en una habitación contigua a la cocina de la institución se armaban bolsones de alimentos financiados con fondos públicos, destinados a campañas políticas.
El fiscal subrayó la extrema dificultad del proceso debido a las tácticas de encubrimiento. Desde el inicio, los responsables quemaron y escondieron documentación crítica en un intento desesperado por entorpecer el accionar judicial y encubrir la estafa millonaria.
El futuro de Beltrán y el inminente juicio oral
Con el inminente tratamiento del desafuero del diputado Joaquín Beltrán en la Legislatura provincial, la tensión política llega a su punto máximo. Olguín remarcó que las pruebas documentales y testimoniales son apabullantes, advirtiendo que la justicia seguirá avanzando de manera inexorable sobre los responsables, tengan o no protección política.
"Queremos tener antes de fin de año no solo la acusación, sino la elevación a juicio de la causa. Esto va a llegar a un juicio oral y público y se va a demostrar todo lo que estamos diciendo", concluyó el fiscal.
