La Rosca

Picante editorial de Alberto Trombetta: 'Bájense del barco si no les gusta'

Alberto Trombetta analizó el pedido de renuncia masiva del gobernador Claudio Poggi. Una radiografía ácida sobre la lealtad, la austeridad y el fin de las 'leyendas' que ya son pasado.

Por Administrador·
Alberto Trombetta analizó el pedido de renuncia masiva de funcionarios en San Luis.

Alberto Trombetta analizó el pedido de renuncia masiva de funcionarios en San Luis.

Anoche, el gobernador Claudio Poggi pateó el tablero

En un posteo que sacudió la modorra política de la provincia, anunció que le pide la renuncia al 100% de sus funcionarios. ¿La razón? Austeridad, dicen. Pero nosotros sabemos que hay algo más: es un sinceramiento político necesario y urgente.

El fin de los dinamitadores internos

Poggi no está dispuesto a que nadie le marque la agenda. Se acabó la historia de dirigentes que dicen estar pero que, por lo bajo, te dinamitan el gabinete. El mensaje es clarísimo:

"Si no te gusta cómo jugamos, bájate. Andate".

Si querés jugar de nueve pero no tenés condiciones y encima le ponés palos en la rueda al equipo, el gobernador te está abriendo la puerta para que te vayas ahora mismo.

Austeridad o compromiso

Con cuatro meses de caída en la recaudación, la política tiene que dar el ejemplo. Menos cargos, menos estructuras absurdas y más gestión. Poggi está tamizando su equipo para quedarse solo con los que entienden el plan.

Esto va a ser un oxígeno para el gobierno; va a depurar el aire viciado por aquellos que ocupan cargos por privilegio pero no aportan un gramo de lealtad.

Las "leyendas" que no fueron

No puedo dejar pasar la imagen de Alberto Rodríguez Saá en los actos del primero de mayo. Lo vi mal. Con la misma animosidad de siempre, esa capacidad de daño que lo caracteriza, pero terminado políticamente.

Él quería ser una "leyenda" porque decía que las leyendas las escriben los pueblos. Bueno, tengo una mala noticia:

"La leyenda va a tratar de no recordarlo para evitar la tristeza de este presente."

Tanto él como Adolfo ya son el pasado. No forman parte ni del presente ni, mucho menos, del futuro de San Luis.

A los que intentan silenciarnos

A los que nos censuraron la página, a los que intentan que no contemos la realidad: sigan insistiendo. No lo van a lograr. No nos van a silenciar. Vamos a seguir acá, contando lo que otros callan, porque el aire en San Luis está cambiando y nosotros vamos a estar ahí para relatarlo.