Oscar Albero: Los negocios lícitos del poder son de los amigos
Durante una profunda entrevista en San Luis Streaming, Oscar Albero reflexionó sobre la Selección Nacional y lanzó definiciones sobre la ética en la función pública.

Oscar Albero hablando durante su entrevista en los estudios de San Luis Streaming
En una nueva emisión de San Luis Streaming, Oscar Albero reflexionó sobre la actualidad nacional, trazando un paralelismo entre el éxito de la Selección Argentina y la profunda crisis que atraviesa el país. Durante su profunda charla, el dirigente dejó definiciones contundentes sobre política, ética y la gestión del Estado.
La Selección Nacional como faro en un país quebrado
Albero destacó el rol de los jugadores y del cuerpo técnico, subrayando que representan a una nación profundamente golpeada. "Tenemos que dimensionar cabalmente y analizar profundamente este fenómeno de los pibes representando un país quebrado en todo sentido", afirmó. Además, valoró la resiliencia del equipo frente a las feroces campañas de desprestigio y recordó la sabiduría de César Luis Menotti para respaldar a Lionel Scaloni en los momentos más críticos del proceso.
La delgada línea entre la ética y los negocios del poder
En el terreno estrictamente político, Albero propuso un debate poco habitual: la naturaleza de las licitaciones y los acuerdos en la función pública. Para ilustrar su postura, citó una histórica frase frente a la inquietud sobre qué pasaría con los negocios estatales tras ganar una elección. "Los mil negocios lícitos del poder son de los amigos", sentenció Albero, abriendo la puerta a una explicación minuciosa sobre el funcionamiento administrativo del Estado.
El analista diferenció claramente la moralina de las acciones legales, señalando que la ética es una virtud no judicializable. "Cuando un negocio es lícito, cuando usted no le toca un centavo o no defrauda el erario público ni al contribuyente, es legítimo que el poder asigne las tareas", remarcó. De esta forma, defendió que si una empresa cumple con los requisitos legales y ofrece el mejor presupuesto, no existe corrupción por el simple hecho de haber afinidad personal.
La honestidad en la gestión pública
El diálogo sirvió también como disparador para exponer la cruda realidad de la gestión gubernamental. Se abordaron las presiones y tentaciones constantes en la obra pública, destacando que el mayor capital de un funcionario radica en su integridad inquebrantable. A pesar de los ataques recurrentes, Albero concluyó valorando la frontalidad de las ideas políticas y el coraje de mantener las convicciones frente a la adversidad.
