San Luis

Moriñigo expuso la bomba financiera que dejó Alberto Rodriguez Saa en San Luis

En una intensa conversación, Alberto Trombetta y el ex rector detallaron cómo la gestión anterior dilapidó los recursos del Estado tras perder las elecciones, buscando dejar una provincia implosionada para el nuevo gobierno.

Por Administrador·
Victor Moriñigo dialogando durante el programa Hablemos de Política.

Victor Moriñigo dialogando durante el programa Hablemos de Política.

Durante la más reciente emisión del ciclo Hablemos de Política, se llevó a cabo un exhaustivo y profundo análisis sobre la Cuenta de Inversión de la provincia. El intercambio no dejó lugar a dudas y expuso las maniobras de la gestión anterior para vaciar las arcas públicas. A lo largo de la entrevista con el contador Moriñigo, quedaron en evidencia las cifras alarmantes que grafican el estado crítico en el que se entregó la administración provincial y el enorme esfuerzo actual por mantener el equilibrio fiscal.

La perversidad de dilapidar los recursos posderrota

Uno de los momentos más álgidos de la charla se dio al repasar la intencionalidad política detrás del descalabro financiero. Alberto Trombetta fue categórico al describir la estrategia implementada tras la derrota en las urnas, recordando que la provincia contaba con fondos millonarios, producto de múltiples juicios ganados a la Nación.

"Fijate la perversidad de Alberto, porque esos fondos los tenía, los podría haber utilizado inclusive para hacer clientelismo y tratar de forzar un resultado electoral, y no los usó. Los usó después de la elección, cuando pasa todo, para dejar una bomba perfecta. Lo hizo nada más que para hacerle daño al gobernador que venía, para que encontrara el gobierno totalmente implosionado y con los recursos encajados en obligaciones. Por eso cuando asume Poggi tiene que pagar los sueldos desdoblados".

Ante esta contundente definición sobre cómo se dilapidaron los recursos del Estado en la transición, el entrevistado avaló la descripción y remarcó que se trató de un accionar deliberado, cuya única meta era hacer estallar la gobernabilidad de la provincia pocos meses después del cambio de mando.

El crecimiento irracional del gasto corriente

El tratamiento legislativo de la Cuenta de Inversión permitió vislumbrar la magnitud del gasto corriente heredado. Quedó claro que el margen de maniobra actual es sumamente rígido, consecuencia directa de las decisiones tomadas en los últimos meses de la administración saliente.

El empleo público experimentó un salto exponencial. Se explicó con claridad que, mientras en un periodo no muy lejano los empleados estatales rondaban los veinte mil, al momento de asumir la nueva gestión la cifra se había duplicado a cuarenta mil. Esta brutal expansión no se tradujo de ninguna manera en una doble calidad educativa, sanitaria o judicial, sino que respondió estrictamente a ingresos masivos concretados en los meses finales del mandato anterior, sumado a la explosión injustificada de planes sociales.

"Es casi imposible analizar esta cuenta sin recurrir a la herencia dejada. Nos dejaron un gasto corriente muy alto, hubo mucho empleo público tomado en los últimos cuatro o cinco meses".

Equilibrio fiscal frente a una recaudación en picada

Otro de los datos más alarmantes que surgió del diálogo entre Trombetta y Moriñigo fue la drástica caída en los ingresos de la provincia. Se hizo mención a informes recientes que indican recortes millonarios en los fondos que por ley corresponden a San Luis. A esto se le suma el hecho de que la recaudación propia cayó a la mitad del promedio histórico de la última década, equiparándose peligrosamente a los niveles críticos vividos durante la pandemia.

A pesar de este escenario desolador, se destacó la enorme pericia de la actual administración para revertir el déficit que arrastraba la provincia. Hoy, frente a un gobierno nacional que también ajusta partidas, San Luis se erige como una jurisdicción sólida que no ha tenido que pedir adelantos de coparticipación ni tomar deuda pública para subsistir.