La Rosca

López Masía con Trombetta: "La autopsia es una hijaputez judicial"

El periodista Marcelo López Masía desnudó el entramado de encubrimiento, narcotráfico y la falta de rigor forense en el femicidio de Agostina Vera en Córdoba.

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El periodista Marcelo López Masía analizando las ramificaciones políticas y judiciales del crimen de Córdoba en Hablemos de Política.

El periodista Marcelo López Masía analizando las ramificaciones políticas y judiciales del crimen de Córdoba en Hablemos de Política.

En una entrevista exclusiva de alto impacto político para el ciclo San Luis en Línea, conducido por Alberto Trombetta en la señal de San Luis Streaming, el reconocido periodista de investigación Marcelo López Masía lanzó declaraciones demoledoras sobre el aberrante femicidio de Agostina Vera en la provincia de Córdoba. López Masía desnudó las complicidades del poder político, las redes de trata y narcotráfico que operan bajo el amparo de la dirigencia tradicional, y calificó como una manipulación forense la data de muerte informada por la Justicia.

La manipulación de la autopsia para salvar al fiscal

Durante el intercambio, López Masía expuso las severas inconsistencias científicas del informe forense presentado por las autoridades judiciales cordobesas. Apoyándose en las máximas del reconocido criminalista Enrique Prueger, el periodista fulminó la veracidad de la conferencia de prensa brindada por el fiscal Raúl Garzón.

"Dar la data de la muerte precisa una semana después, de un cuerpo desmembrado que estaba enterrado y a la intemperie, es una hijaputez judicial. Lo único que quería el fiscal era decir: 'No, yo no me demoré con la Alerta Sofía porque la nena ya estaba muerta'. En contra de toda la academia, el poder judicial criminalístico de Córdoba inventa una data para encubrir su propia inacción".

El periodista relató que el asesino, Carlos Claudio Barrelier, apostaba metódicamente a la desintegración del cadáver para borrar los rastros de su atroz crimen. Asimismo, denunció que la escena del horror se convirtió en una romería de personas sin ningún tipo de perímetro, destruyendo pruebas biológicas esenciales que debieron preservarse desde el primer minuto.

La cloaca de "Guachitas" y las redes de trata

López Masía aportó datos explosivos que vinculan el femicidio de la menor de 14 años con estructuras criminales complejas de prostitución y distribución de estupefacientes en la periferia de la capital cordobesa. Mencionó la reciente imputación de Soledad, la dueña del local nocturno de oferta sexual denominado "Guachitas", quien proveyó el utilitario Ford Ka que el femicida mandó a lavar dos veces seguidas para remover los rastros de sangre.

"Barrelier llevaba a las chicas a ese búnker. Ya existía el audio de una víctima anterior que logró escapar semidesnuda y atada con precintos de esa misma vivienda, donde él le decía: 'Quedate quieta que te están por venir a observar'. No eran clientes comunes, eran los reclutadores de la red. Esto es una cloaca de narcotráfico, barras bravas y prostitución que al destaparla nadie sabe dónde termina".

El analista trazó además un paralelismo con el triple narcofemicidio de Florencio Varela, advirtiendo que este tipo de delitos recurrentes exponen una matriz donde los repartidores informáticos y las aplicaciones de delivery son utilizados como fachadas de distribución de estupefacientes, controlados por las patotas de las barras de los clubes, en este caso vinculadas a Instituto de Córdoba.

El amparo del PJ cordobés y la pauta como blindaje

Trombetta sumó al debate el innegable peso de las conexiones políticas del acusado, quien revistaba como empleado de la Dirección de Tránsito municipal —encargado de habilitar licencias para motociclistas— tras haber ingresado por la influencia directa de Ricardo Moreno, histórico apoderado del PJ de Córdoba y referente de las 62 Organizaciones peronistas. El conductor remarcó que el abogado defensor del femicida hasta el último fin de semana era el propio yerno de Moreno.

"El cordobismo alumbra una impunidad total. Pusieron millones en pauta oficial en los medios de Buenos Aires para intentar frenar el escándalo, pero es como tapar el sol con las manos. Esto es una caja de Pandora que se empieza a ramificar; es una podredumbre que muchos saben y pocos dicen. El fiscal de la causa se quería morir en televisión y los panelistas en Buenos Aires se gritaban a los extremos exigiendo que lo echen a la mierda".