La Rosca

Julio Bárbaro crítico con Rodríguez Saá y con Javier Milei

En un mano a mano imperdible con Alberto y Sebastián, el histórico dirigente peronista analizó la actualidad política, destrozó al kirchnerismo y cuestionó el rumbo del Gobierno Nacional.

Por Administrador·
Julio Bárbaro siendo entrevistado vía streaming sobre la actualidad política nacional y provincial.

Julio Bárbaro siendo entrevistado vía streaming sobre la actualidad política nacional y provincial.

En una entrevista profunda y sin concesiones, el histórico dirigente político Julio Bárbaro dialogó con Alberto y Sebastián, donde desmenuzó la actualidad del peronismo, el rol de los partidos políticos y lanzó contundentes críticas a figuras provinciales y nacionales.

El primer tema caliente que Alberto y Sebastián pusieron sobre la mesa fue la vigencia de la partidocracia y la imagen del actual presidente del Partido Justicialista de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, quien según una encuesta reciente ostenta un 77% de rechazo. Ante el recuerdo de que Rodríguez Saá pidió no hablar de peronismo porque supuestamente tiene mala prensa, la respuesta de Bárbaro no se hizo esperar.

El que tiene mala prensa es él. Si vos unís la palabra peronismo al menemismo, termina rematando los ferrocarriles. Pero si la unís al kirchnerismo, te da una secta que es La Cámpora.

Kirchnerismo, secta y el "marxismo" de Javier Milei

A lo largo de la charla, Bárbaro se refirió a la necesidad de una ruptura con el pasado inmediato para poder reconstruir un proyecto de país. En este sentido, apuntó fuertemente contra los últimos años de gestión y trazó un paralelismo muy particular con el actual Presidente de la Nación.

Ante la atenta escucha de Alberto y Sebastián, Bárbaro disparó: "Nosotros nos convertimos, a través del kirchnerismo, en un pasado muy pesado. Quedamos pegados a un dogmatismo parecido al de Milei". Y profundizó su definición criticando el modelo económico actual, asegurando que el mandatario actúa como un fanático de los manuales.

Milei es como un marxista. Dice: 'Yo aplico la receta y la receta da'. Ese liberalismo de él no es el liberalismo de verdad, son iguales. Si los bienes son limitados y los ricos tienen más, los pobres tienen menos. ¿Cómo les va a llegar a los pobres lo que ellos se llevan?

El verdadero sentido del 17 de Octubre y la lealtad

Frente a la consulta de Alberto y Sebastián sobre el 17 de Octubre y la división en los actos conmemorativos de la actualidad, el dirigente restó importancia a los eventos y apuntó a la esencia histórica. Explicó que la lealtad ha sido malinterpretada y utilizada como una herramienta interna para castigar adversarios, en lugar de ser un valor de construcción nacional.

"La lealtad utilizarla para sacarse de encima a enemigos es una estupidez", remarcó, y agregó que el peronismo "no es un partido político, es una conciencia nacional superior". Según Bárbaro, esa conciencia implica asumir el destino de la patria sin sectarismos, recordando las palabras históricas que advertían no ser "ni sectarios, ni excluyentes".

Romper la tenaza: el fin de la política de enemigos

Hacia el final de la entrevista, Alberto y Sebastián le plantearon un escenario hipotético, pidiéndole un mensaje central para el presente. Bárbaro fue claro: hay que volver a ser el eje del patriotismo, pero convocando a los que piensan distinto para lograr la verdadera unidad nacional.

Recordando los históricos encuentros con líderes radicales del pasado como Ricardo Balbín o Amadeo Sabattini, sentenció que "no hay patria entre enemigos; entre enemigos hay guerra". Aseguró que hoy Argentina se encuentra atrapada en una tenaza conformada por Cristina Kirchner y Javier Milei, la cual debe romperse urgentemente buscando consensos con dirigentes de otras fuerzas. En esa línea de apertura, destacó a figuras del radicalismo y de otros espacios como Martín Lousteau, Federico Storani, Juan Manuel Casella e incluso referentes de la Coalición Cívica y el liberalismo, insistiendo en que el patriotismo debe nacer de los rebeldes y no de las sectas obedientes y mediocres.