San Luis

Horacio Rovelli con Trombetta: "El FMI avala el modelo, pero no a Milei"

El economista analizó la letra chica del último informe del Fondo Monetario Internacional y denunció un plan para profundizar el ajuste sobre jubilados y provincias.

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El economista Horacio Rovelli dialogando de forma virtual con Alberto Trombetta sobre el último informe del Fondo Monetario Internacional.

El economista Horacio Rovelli dialogando de forma virtual con Alberto Trombetta sobre el último informe del Fondo Monetario Internacional.

En una entrevista exclusiva para el ciclo Hablemos de Política, conducido por Alberto Trombetta en la señal de Zona Trombetta, el economista y docente Horacio Rovelli desmenuzó de manera minuciosa las 136 páginas del último reporte del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la Argentina. Con un análisis técnico pero punzante, Rovelli alertó que el organismo internacional promueve un drástico plan de reordenamiento fiscal que desfinancia deliberadamente el sistema previsional y asfixia los ingresos del interior del país.

La letra chica del FMI: un modelo extractivista con fecha de recambio

Al comenzar el intercambio, Rovelli diferenció el respaldo ideológico del Fondo respecto al rumbo macroeconómico global de la consideración real que el organismo posee sobre la sustentabilidad política del presidente Javier Milei.

"El Fondo Monetario Internacional avala el modelo económico que aplica este gobierno, pero no a Milei. El informe reconoce implícitamente que no lo van a legitimar socialmente. Creen que Milei está muerto políticamente, por eso buscan figuras de recambio y están trabajando con sectores de la derecha en su reemplazo, pero no del modelo. Ellos quieren que este modelo extractivista agropecuario continúe".

El economista denunció que, bajo este diseño fiscal, se busca deliberadamente vaciar los recursos destinados a las partidas de la seguridad social. Puso como ejemplo la eliminación encubierta de asignaciones específicas que nutrían el sistema previsional, como ocurrió tras la caída de la recaudación derivada de la falta de renovación del impuesto PAÍS, lo que representó una pérdida de miles de millones de dólares para la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

El ataque a los jubilados por moratoria y las provincias

Rovelli detalló las directivas explícitas plasmadas por el staff técnico del FMI para recortar el gasto social. Advirtió que, dado que el organismo considera "dudosa" la conformación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC y exige un sinceramiento al alza de la canasta básica total, busca aplicar un torniquete previsional discriminatorio.

"El total de beneficiarios de ANSES son 7,8 millones de personas. De los 5,7 millones de jubilados puros, 3,9 millones accedieron a través de moratorias. El Fondo propone que a esos 3,9 millones no se les ajuste más por el IPC, sino que se les aplique un índice de actualización distinto para pagarles menos. Pretenden licuar los haberes de la gran mayoría de los jubilados".

Asimismo, el especialista alertó que las recomendaciones del organismo internacional avanzan de forma directa sobre el esquema impositivo de los estados provinciales. Exigen la derogación de tributos con afectación específica como el impuesto al cheque y presionan para que los gobernadores reduzcan el impuesto a los ingresos brutos, lo que implicaría un golpe definitivo a la principal fuente de financiamiento genuino de las provincias argentinas.

Presión impositiva sobre la clase trabajadora

Finalmente, Rovelli cruzó las declaraciones oficiales que afirman una supuesta baja inflacionaria o una estabilización del consumo, remarcando que el FMI exige duplicar el universo de asalariados alcanzados por el impuesto a las ganancias en el sector formal.

"Según datos de la Secretaría de Trabajo firmados por Julio Cordero, en la Argentina hay 12,8 millones de trabajadores registrados. Hoy pagan ganancias unos 999.500 trabajadores. El Fondo quiere duplicarlo y llevarlo a no menos del 20% del total de los asalariados, tal como ocurría en el año 2019".

Al cierre de la entrevista, al evaluar el severo deterioro socioeconómico y el riesgo inminente de un desorden financiero mayor por la persistencia de la timba cambiaria y la recesión productiva, Rovelli y Trombetta coincidieron en que el Fondo advierte el peligro de un estallido social. Evocando la histórica presidencia de dos semanas de Adolfo Rodríguez Saá en 2001, Rovelli recordó su intento de implantar un estricto control de cambios bajo el histórico decreto de Arturo Illia para frenar la devaluación exigida por las corporaciones, y concluyó trazando un preocupante paralelismo con el presente institucional del país.