La Rosca

Diego González exige que Rodríguez Saá y Merlo den un paso atrás

En Hablemos de Política, Diego González disparó contra la cúpula del PJ puntano, pidió renovación urgente y rescató a dirigentes postergados.

Por Administrador·
Diego González analizando el presente del justicialismo en el estudio.

Diego González analizando el presente del justicialismo en el estudio.

El estancamiento del PJ y la necesidad de recambio

En su paso por el programa Hablemos de Política, Diego González no se guardó nada al analizar la crisis profunda que atraviesa el Partido Justicialista de San Luis. El dirigente lanzó duras críticas contra la vieja guardia, apuntando directamente a figuras históricas que, según su visión, se resisten a soltar el poder en la provincia.

Para González, la falta de autocrítica tras las derrotas es alarmante. En ese sentido, apuntó a la necesidad imperiosa de que dirigentes de la talla de Adolfo y Alberto Rodríguez Saá, así como el exintendente Mario Raúl Merlo, comprendan que su ciclo de protagonismo exclusivo ha concluido para darle aire al partido.

"Renunciar a algo en favor de la gente sería, por ejemplo, dar un paso al costado, un paso atrás, y dejar que surjan otros", sentenció González.

El dardo a los hermanos Rodríguez Saá

El análisis sobre el rol de los exmandatarios provinciales fue absolutamente tajante. Al referirse a Adolfo Rodríguez Saá, cuestionó la insistencia en aferrarse a la nostalgia en lugar de permitir la construcción de una nueva esperanza para el electorado. "Del ridículo no se vuelve, cuando ya estás haciendo papel de boludo te tenés que dar cuenta porque sos un adulto", disparó sin tapujos.

Sobre Alberto Rodríguez Saá, la crítica apuntó a su falta de apego a la verdadera doctrina del movimiento. "Si hay una cosa que no es Alberto Rodríguez Saá, es peronista", afirmó categóricamente, recordando que muchos de estos dirigentes terminan estafando al electorado al mostrarse de una forma en campaña para luego gobernar con intereses totalmente alejados de los problemas reales de la gente.

El rescate de Oscar Montero

En marcado contraste con las cúpulas cerradas, González destacó el valor de los cuadros políticos locales que sistemáticamente fueron marginados por la conducción histórica. Al ser consultado sobre las figuras que podrían aportar a una alternativa superadora, puso sobre la mesa el nombre de Oscar Montero.

"Al Negro Montero nunca lo dejaron pasar", lamentó. González valoró profundamente la capacidad técnica y política del dirigente, asegurando que "sabe un montón" y que representa a esos actores del escenario político que nunca fueron ungidos a dedo, evidenciando cómo el sistema interno bloqueó durante años el recambio generacional.

La charla dejó en claro que la reconstrucción del peronismo no pasa por agitar viejas glorias, sino por armar una mesa sin caciques y abrir un cabildo real, donde las nuevas expresiones puedan forjar alternativas para defender los verdaderos intereses de San Luis.