La Rosca

Ayerbe destrozó al kirchnerismo y a Milei: La Argentina está tomada

En una charla exclusiva, Martín Ayerbe analizó la extranjerización de la tierra, fustigó a Kicillof y aseguró que Milei es la continuidad de Macri.

Por Administrador·
Martín Ayerbe brindando una entrevista por videollamada para San Luis en Línea.

Martín Ayerbe brindando una entrevista por videollamada para San Luis en Línea.

En una profunda y encendida entrevista para el programa San Luis en Línea, conducido por Alberto Trombetta, el dirigente peronista Martín Ayerbe brindó un crudo análisis sobre la realidad política y económica de la República Argentina. Desde Yacanto de Calamuchita, Córdoba, Ayerbe abordó la problemática de la extranjerización de las tierras, apuntó fuertemente contra el gobierno anterior y desnudó los hilos del entramado político que llevó al actual mandatario al poder.

La extranjerización de la tierra y la hipocresía legislativa

Consultado sobre el inminente debate de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada y la posible profundización en la entrega de tierras a extranjeros, Ayerbe fue tajante al desmitificar que este proceso sea exclusivo de la actual administración. El dirigente aseguró que la movilización en contra de esta medida, si bien es necesaria, choca contra una realidad estructural gestada hace décadas.

"El medio millón de hectáreas que tiene Eduardo Elsztain o el millón de Benetton no las ganaron con Milei, ni las van a adquirir con esta ley porque ya las tienen. ¿Cuándo las obtuvieron? Durante los gobiernos de Menem y durante los gobiernos de los Kirchner."

En este sentido, explicó que el régimen actual permite que capitales foráneos adquieran suelo argentino mediante el uso de testaferros y sociedades anónimas. Por ello, propuso como salida un régimen de propiedad personal y de derecho natural, que impida ocultar a los verdaderos dueños bajo figuras corporativas anglosajonas.

El fracaso del modelo y el rol de Axel Kicillof

Uno de los momentos más álgidos de la charla se centró en el balance de los últimos años. Ayerbe responsabilizó a ese sector político de haber impulsado el mayor proceso de concentración de la tierra y éxodo rural en la historia argentina, fomentando el modelo sojero de siembra directa manejada por grandes fondos de inversión.

Las críticas más severas apuntaron a la gestión bonaerense. Ayerbe recordó con indignación el rol asignado al Astillero Río Santiago durante la pandemia, considerándolo una ofensa para los trabajadores y la industria estratégica nacional.

"Al Astillero Río Santiago lo pusieron a remendar las camas viejas de los hospitales y a fabricar ollas para hacer ollas populares. La gente se estaba cagando de hambre, murieron cientos de miles de argentinos por el desastre sanitario, y en vez de utilizar instalaciones de industria pesada estratégica, los pusieron a pelotudear."

El oficialismo como continuidad y el apoyo de Massa

Al analizar el actual mapa político, el dirigente le restó sorpresividad al fenómeno libertario, ubicándolo como una pieza funcional dentro de un esquema mayor orquestado por el exmandatario Mauricio Macri, al que denominó como una jugada a dos caballos.

Sin embargo, la revelación más fuerte vinculó directamente al exministro de Economía con la viabilidad electoral del actual gobierno, evidenciando los acuerdos subterráneos de la dirigencia tradicional para sostener el statu quo.

"Decidieron ponerle la guita a Milei, cuidarle la boleta en todos los cuartos oscuros y completarle las listas con políticos del Frente Renovador. No alcanzaba a completar las listas en todo el país ni a fiscalizar, entonces le pusieron la estructura por órdenes de arriba."

La necesidad de reconstruir el Movimiento Nacional

Para concluir, Ayerbe insistió en que el poder de los sectores dominantes de la política ya no radica en el pueblo, sino exclusivamente en su enorme capacidad económica y en el manejo de medios de comunicación, sellando acuerdos cruzados incluso en negocios petroleros.

Frente a este escenario de disgregación, reafirmó que la única salida posible es volver a colocar al trabajador en el pedestal del modelo de país. Apeló a la doctrina nacional para volver a reunir a las organizaciones libres del pueblo, derrotar a la oligarquía dirigencial e instaurar un proyecto verdaderamente emancipador que recupere la soberanía productiva y territorial.