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"Milei es su peor enemigo": Ricardo Alfonsín exigió una gran coalición opositora y fustigó la decadencia del radicalismo

En un mano a mano imperdible con Alberto Trombetta, el histórico dirigente analizó la profunda crisis económica y moral que atraviesa el gobierno libertario, marcada por el brutal ajuste y el estallido de la corrupción en la Casa Rosada. A 17 años del fallecimiento de su padre, Alfonsín no tuvo piedad con la cúpula actual de la UCR, acusándola de oportunismo y vaciamiento doctrinario, y llamó a conformar un frente amplio para salvar a la Patria.

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"Milei es su peor enemigo": Ricardo Alfonsín exigió una gran coalición opositora y fustigó la decadencia del radicalismo
La crueldad del modelo libertario y los obscenos escándalos de corrupción que salpican al entorno de Javier Milei están acelerando los tiempos políticos. Así quedó evidenciado en la última emisión de San Luis Streaming, donde Alberto Trombetta mantuvo una profunda charla con Ricardo Alfonsín. En una entrevista que combinó la lectura histórica con la urgencia del presente, el dirigente trazó una radiografía exacta del deterioro oficialista y del rol ineludible que debe asumir la oposición. El desplome libertario y la salida de la crisis El diálogo comenzó poniendo el foco en el combo explosivo que hoy acorrala a La Libertad Avanza: una recesión económica asfixiante que destruye el salario, sumada a casos de corrupción que perforaron el relato de la "anticasta", como los turbios manejos patrimoniales del vocero Manuel Adorni o el escándalo de las criptomonedas (Caso Libra). Frente a esto, la lectura de Alfonsín fue tajante: "Yo creo que Milei es su peor enemigo, sus políticas digamos". El dirigente aseguró que el propio presidente es quien está forzando la construcción de una alternativa opositora, ya que la sociedad comenzará a reclamar respuestas urgentes para frenar la destrucción del país. ¿Cuál es la salida? Para Alfonsín, no hay espacio para salvadores individuales. Propuso la conformación de una "gran coalición" entre todas las fuerzas republicanas y democráticas que estén comprometidas con el bienestar general y el crecimiento. Trazando un paralelismo histórico, recordó que así se salió de la crisis institucional del 2001: con madurez política, diálogo civilizado (como el que mantuvieron Eduardo Duhalde y Raúl Alfonsín) y soluciones de compromiso donde todas las partes ceden en pos de la Nación. La defensa de la política remunerada Trombetta puso sobre la mesa uno de los temas más candentes de la semana: el aumento de las dietas de los legisladores, encarnado en la figura de Martín Lousteau, que choca de frente con la sensibilidad de un pueblo que no llega a fin de mes. Sin embargo, Alfonsín se alejó de la demagogia y brindó una sólida defensa conceptual de la remuneración en la función pública, recordando que es una conquista de la Revolución Francesa. "Cuando el que hace política es un 'seco', lo tienen que remunerar bien. Si no los remuneran, los que llegan a la política serán hombres financiados por las grandes corporaciones para que hagan lo que ellos quieren", advirtió, dejando en claro que desfinanciar la política es entregarle el Estado al poder económico concentrado. Durísima autocrítica: "El radicalismo sufrió un vaciamiento doctrinario" Al cumplirse 17 años del fallecimiento del expresidente Raúl Alfonsín —un ícono de la democracia y del juicio a los genocidas de la dictadura—, Trombetta le consultó cuándo la Unión Cívica Radical haría una autocrítica pública por su rol en los últimos años, habiendo sido furgón de cola de modelos de ajuste. La respuesta de Ricardo Alfonsín fue devastadora para su propio partido. Afirmó que la muerte de su padre representó una "catástrofe" para la UCR, ya que a partir de allí emergieron en la estructura partidaria el "electoralismo, el oportunismo, el encuestismo y la inconsecuencia programática". Denunció que se desnaturalizó la identidad histórica del radicalismo, convirtiéndolo en un espacio expulsor de figuras valiosas (como Facundo Manes) que no se alinean con la entrega de las banderas populares. El mensaje es un llamado a la acción. Mientras el gobierno de Javier Milei hunde a la Argentina en la banquina de la exclusión y la timba financiera, las fuerzas populares, peronistas y democráticas tienen el mandato histórico de reorganizarse, dejar de lado los internismos y construir esa gran coalición que le devuelva la dignidad y la esperanza al pueblo trabajador.
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