César Biondini alertó sobre la soberanía territorial y el DNU
En diálogo exclusivo con Alberto y Sebastián por Justa TV y FM Radio Independencia, el dirigente nacionalista analizó la anulación cautelar de la Ley de Tierras por la Corte y el escenario geopolítico.

En su segundo mes de emisión al aire por la señal de YouTube de Justa TV y por FM Radio Independencia, el programa conducido por Alberto Trombetta y por Sebastián Isaac mantuvo una profunda y extensa entrevista política con el dirigente César Biondini. Durante la conversación, se abordaron con rigurosidad las implicancias del fallo de la Corte Suprema sobre la Ley de Tierras en el marco del DNU 70/23, el rol del Congreso de la Nación, las tensiones geopolíticas en torno al Atlántico Sur y el debate doctrinario dentro del campo nacional.
El fallo de la Corte y el peligro sobre el territorio
El debate se inició cuando Alberto y Sebastián introdujeron la decisión del máximo tribunal que desestimó la medida cautelar interpuesta por el Centro de Excombatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM) contra el DNU 70/23, mecanismo que frenaba la derogación de la Ley de Tierras. Sobre este punto, César Biondini fue categórico al calificar la resolución judicial:
La Corte no se expidió sobre el fondo, le volteó la cautelar al CECIM diciendo que carecen de legitimación activa. ¿Quién tiene legitimación activa para proteger la tierra argentina? Es un argumento muy infantil que terminó permitiendo esta situación de incertidumbre. Que la Corte diga que los ciudadanos argentinos per se carecemos de legitimación activa para defender los derechos soberanos de nuestra patria es un acto gravísimo. El mensaje que acaba de lanzar es que no somos dueños de nuestro propio territorio.
El dirigente nacionalista consideró que el Poder Judicial adoptó una postura de evasión de responsabilidades institucionales al desentenderse del impacto territorial: «La Corte se lavó las manos, hizo la gran Poncio Pilato. Le tiraron la pelota al Congreso, y el Congreso agarró un fierro caliente».
Duras críticas al Congreso y la suma del poder público
Durante el intercambio, Alberto y Sebastián señalaron con énfasis el deterioro institucional del parlamento argentino. Alberto Trombetta recordó su experiencia como asesor legislativo y remarcó la falta de compromiso y la permeabilidad de muchos legisladores actuales frente a proyectos que lesionan los intereses nacionales.
Coincidiendo con el diagnóstico planteado por Alberto y Sebastián sobre el cuerpo legislativo, Biondini arremetió contra la dirigencia política que avaló las delegaciones extraordinarias:
La entrega de la suma del poder público se ejecutó en el Congreso en este mismo congreso cuando sancionaron la ley bases. El voto definitivo se lo terminó dando lamentablemente Victoria Villarruel cuando estaba el empate en el Senado. La ley bases es no solamente insanablemente nula, sino que todos aquellos que la firmaron son traidores a la patria según la Constitución, y la traición a la patria no prescribe.
Asimismo, apuntó contra figuras como Miguel Ángel Pichetto por haber articulado apoyos clave a las iniciativas del Poder Ejecutivo: «Pichetto hizo una defensa encendida de la ley bases y de la necesidad de que el presidente contara con las herramientas necesarias; era el catón de Milei y ahora dice por redes que es un traidor».
Seguridad nacional, geopolítica y el cerco regional
Al analizar los proyectos legislativos recientes vinculados a la soberanía, el entrevistado advirtió sobre la creación encubierta de mecanismos de control social: «Este proyecto que ingresó con la excusa de la causa Malvinas crea un estado policial, donde todo ciudadano es objeto de investigación sin órdenes judiciales bajo la supuesta premisa de mantener el orden interno».
En el plano internacional, Biondini describió un cuadro de asedio regional sobre los intereses argentinos, señalando la cooperación de países limítrofes con el Reino Unido en el Atlántico Sur: acuerdos de defensa en la región, facilidades logísticas y de conectividad para las Islas Malvinas. En esa misma línea, el dirigente desestimó tanto la tutela de las potencias occidentales como la influencia de los bloques euroasiáticos: «Trump está tomando gaseosa en la Casa Blanca riéndose de nosotros mientras los ingleses avanzan a paso acelerado. Y los chinos tampoco son la solución a nada, destruyeron África. Nosotros planteamos ni yanquis ni marxistas: neutralidad, cuarta posición y una Argentina potencia regional».
El debate sobre el peronismo y el rechazo a la apatía
En el tramo final del reportaje, Alberto y Sebastián profundizaron sobre la discusión doctrinaria a raíz de las recientes declaraciones del filósofo Alberto Buela acerca de la supuesta defunción histórica del movimiento justicialista. Sebastián Isaac remarcó la gravedad de instalar discursos que llamen al abandono de la participación democrática en medios de comunicación masivos.
Frente al planteo formulado por Alberto y Sebastián, Biondini tomó clara distancia de la postura de Buela, diferenciando la doctrina viva de las conducciones partidarias coyunturales:
El peronismo no está muerto. Si la discusión era el Partido Justicialista, lo correcto hubiera sido decir que el PJ está envenenado o traicionó al peronismo. Yo jamás hubiera dicho que el peronismo está muerto ni lo hubiera avalado. Lo peligroso de esas expresiones es que tratan de destruir la fe de la gente en la política y nos empujan a la apatía. El 50% del país prefiere quedarse tomando mate antes que ir a votar por culpa de los fracasos de la clase que gobernó las últimas cuatro décadas.
El dirigente concluyó su intervención en el envío conducido por Alberto y Sebastián llamando a la construcción de una alternativa política real: «Hay que terminar con el verticalismo absurdo de votar cualquier lista y poner gente con conciencia de patria. No están muertos los héroes de Malvinas ni está muerta nuestra patria. La acción no es de los filósofos, es de los dirigentes políticos».
