Facundo Manes con Trombetta: "La inteligencia artificial nos cambia a nosotros"
El reconocido neurocientífico y diputado nacional dialogó con Alberto Trombetta sobre el rol de la salud cerebral, el impacto de la tecnología y el valor del cerebro humano.
En una entrevista exclusiva de altísima densidad conceptual para el ciclo San Luis en Línea, conducido por Alberto Trombetta a través de la señal de San Luis Streaming, el reconocido neurocientífico y diputado nacional, Dr. Facundo Manes, analizó los desafíos del cerebro en la era de la inteligencia artificial. Manes desarmó los mitos sobre el reemplazo de las capacidades cognitivas y aseguró que la actual revolución tecnológica exige redefinir de manera urgente los parámetros de la educación y el trabajo, situando la empatía y las emociones en el centro del ecosistema humano.
La ventaja humana frente al automatismo tecnológico
Durante el intercambio, Manes especificó que, a diferencia de los procesos industriales precedentes que optimizaban la capacidad de manufactura, la revolución informática actual altera la propia percepción de la especie. Sin embargo, remarcó que las habilidades blandas y los juicios morales configuran un blindaje evolutivo insustituible.
"Esta revolución industrial nos cambia a nosotros, es la fusión de lo físico, lo biológico y lo digital. La inteligencia artificial viene a reemplazar muchas habilidades humanas, procesa grandes datos y encuentra patrones mejor que el cerebro humano, pero no va a superar las habilidades cognitivas y emocionales únicas: la curiosidad, la creatividad, la empatía y la toma de decisiones con base emocional".
El especialista relativizó la célebre premisa cartesiana de "pienso, luego existo", argumentando que la neurociencia moderna demuestra que los procesos de discernimiento se gatillan de forma inversa: "Hoy sabemos que uno primero se emociona y quizás luego decide; la emoción viene de la relación cuerpo-cerebro, y la inteligencia artificial no está encarnada en un cuerpo humano". Asimismo, detalló que el coeficiente intelectual no predice el verdadero liderazgo de las mayorías, sino que este se asienta sobre la empatía emocional.
Pandemia, desigualdad y la revolución espiritual
Al ser consultado por Trombetta sobre las reservas o resistencias colectivas que generan estas transformaciones inexorables, el diputado nacional propuso analizar la coyuntura bajo un triple vector histórico: las secuelas de la pandemia, la brecha de desigualdad y el avance tecnológico acelerado.
"El bicho se fue, pero el impacto mental, educativo y económico de la pandemia sigue vigente y cambió la mentalidad de la época, tal como ocurrió en la peste negra que dio lugar al Renacimiento. Hoy, la combinación de desigualdad, revolución tecnológica y pospandemia cambió todo: la forma en que nos percibimos, en que trabajamos y en que nos educamos. En este contexto, yo apuesto a ser más humanos".
Manes rechazó las interpretaciones positivistas que reducen la ciencia a un objeto de análisis deshumanizado, remarcando que el verdadero desafío consiste en forjar una alianza donde prevalezca la humanidad en los juicios éticos y las decisiones estratégicas: "No es inteligencia artificial versus inteligencia humana, es un equipo, una sinergia para expandir nuestra mente. La tecnología debe verse como un ayudante externo, un poco más complejo que un anteojo, pero donde el ser humano mantenga el control sobre el destino colectivo", concluyó.
