Del Caño contra la usura financiera y el plan económico del Gobierno
El diputado nacional analizó la grave situación del endeudamiento familiar, apuntó contra las billeteras virtuales y advirtió sobre una crisis severa.
La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo han empujado a millones de familias a endeudarse para cubrir sus necesidades básicas. En una profunda entrevista, el diputado nacional Nicolás del Caño abordó esta problemática estructural que afecta a vastos sectores de la sociedad y lanzó duras críticas al plan económico de Javier Milei.
El sobreendeudamiento para sobrevivir
El legislador hizo hincapié en que el endeudamiento actual no está destinado a la inversión, sino a la mera supervivencia diaria. Según sus datos, hay más de veinte millones de personas endeudadas en el país y más de seis millones que no pueden cumplir con esos compromisos financieros.
"Acá no estamos hablando de gente que se endeudó porque hizo una inversión, estamos hablando de gente que se endeudó para poder comer, para pagar un alquiler o los tarifazos de luz y gas", afirmó Del Caño.
En este sentido, apuntó fuertemente contra las entidades bancarias y los dueños de las billeteras virtuales, acusándolos de aplicar tasas de interés absolutamente abusivas. Destacó la brecha existente entre lo que un banco paga por un plazo fijo y lo que cobra por un préstamo personal, llegando a señalar que ciertas plataformas tecnológicas llegan a cobrar intereses exorbitantes que superan el 700 por ciento.
Un proyecto para frenar la usura
Frente a este escenario, el dirigente de izquierda brindó detalles sobre un proyecto de ley que impulsa en el Congreso Nacional. La iniciativa busca condonar el cien por ciento de la deuda usuraria a los sectores más vulnerables, como trabajadores despedidos, jubilados de la mínima y familias que destinan casi la totalidad de sus ingresos a alimentación y servicios.
"Los que son responsables son los que se tienen que hacer cargo. Los bancos ganan más de 4.200 millones de pesos por día. No queremos un salvataje del Estado a los bancos, queremos que paguen ellos", subrayó con firmeza.
Para aquellos sectores con ingresos levemente superiores, la propuesta plantea una refinanciación atada al coeficiente de variación salarial, estableciendo un tope legal estricto para evitar que las entidades financieras fijen tasas de manera arbitraria y desregulada.
El fantasma del 2001 y la caída oficialista
La charla también abordó el impacto social de las medidas del oficialismo y el reflejo de esta realidad en el humor social. El legislador aseguró que la imagen del Gobierno experimenta una fuerte caída en las encuestas debido a que el ajuste recae sobre las mayorías trabajadoras mientras se otorgan grandes beneficios fiscales a los sectores económicos más concentrados.
Además, lanzó una advertencia sobre las últimas medidas adoptadas por el equipo económico, referidas a los préstamos en dólares para empresas locales que facturan en pesos.
"Pueden generar un descalce parecido a lo que sucedió en el 2001. Si hay una devaluación, llevaría a situaciones muy críticas. Es un manotazo de ahogado para intentar reactivar la economía", concluyó el diputado.
